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Grupo D del Mundial desde Paraguay: el equipo renacido al que nadie quiere enfrentarse

Julio Enciso and Miguel Almirón celebrate a goal for Paraguay.

Fuente: i.guim.co.uk

La celebración de Enciso y Almirón simboliza el renacimiento de Paraguay. Tras dos décadas sin Mundial y una humillante Copa América 2024, el equipo ahora nadie quiere enfrentar en el Grupo D (EE.UU., Turquía, Australia).

🇵🇾 Paraguay🇺🇸 United States🇹🇷 Turkey🇦🇺 Australia🇦🇷 ArgentinaJulio EncisoMiguel Almirón

Cuando Julio Enciso de Paraguay se alejó para celebrar con Miguel Almirón, la imagen cristalizó una narrativa que ha recorrido Sudamérica: La Albirroja ha vuelto, y no son un equipo fácil. Tras casi dos décadas de ausencia en el Mundial y una humillante Copa América 2024, el equipo ampliamente ridiculizado se ha transformado en el que nadie quiere enfrentar en el Grupo D del torneo de 2026, junto a Estados Unidos, Turquía y Australia.

La revolución de Alfaro: de la desesperación a la rebeldía

El catalizador de la resurrección de Paraguay es el entrenador argentino de 63 años Gustavo Alfaro. Designado en agosto de 2024, Alfaro heredó un equipo desanimado que había perdido el rumbo. "Me encantaría que la gente volviera a ver a Paraguay como el equipo que nadie quiere enfrentar", declaró, y en cuestión de meses lo cumplió. Según The Guardian, Alfaro restauró la moral, revivió la creencia y forjó una unidad colectiva que logró lo impensable en la clasificación: una victoria en casa ante Brasil y una remontada contra los campeones del mundo, Argentina. Esa victoria en Asunción, después de conceder primero, causó conmoción en el continente y anunció a Paraguay como una amenaza real.

El impacto de Alfaro fue inmediato y profundo. Inculcó una disciplina táctica que capitalizó la garra tradicional de Paraguay mientras añadía capas de sofisticación estratégica. El equipo que había sido objeto de burla en la Copa América 2024 de repente se veía compacto, organizado y letal al contragolpe. Este renacimiento no se basa solo en el poder de las estrellas, sino en una acerada colectividad que los convierte en rivales incómodos para cualquier equipo, especialmente en un torneo donde el pragmatismo a menudo supera al brillo.

Poder estelar: Enciso y Almirón encienden la chispa

Si bien lo colectivo es primordial, Paraguay posee jugadores que pueden cambiar el partido. Miguel Almirón, el veloz extremo del Newcastle United, aporta experiencia en la Premier League y creatividad. Junto a él, Julio Enciso, el joven delantero del Brighton, ha emergido como una amenaza dinámica de gol. Su celebración capturada en la imagen de The Guardian simboliza la nueva energía que Alfaro ha desatado. La capacidad de Enciso para encontrar espacio en áreas reducidas y el regate directo de Almirón le dan a Paraguay un filo que puede lastimar a cualquier defensa, especialmente al contraataque.

Telecom Asia destaca el contraste en el Grupo D: Estados Unidos y Turquía poseen mayor talento individual en ataque, pero la fortaleza de Paraguay radica en su compacidad. Esa compacidad, sin embargo, no es meramente defensiva. Enciso y Almirón son las válvulas de escape que transforman la resiliencia en ataques rápidos e incisivos. Su entendimiento y movimientos serán fundamentales para que Paraguay aproveche los espacios que dejen los oponentes más expansivos.

Rivales del Grupo D: un estudio en contrastes

Los oponentes de Paraguay ofrecen desafíos variados. Estados Unidos, anfitrión del torneo y clasificado 16º bajo la dirección de Mauricio Pochettino, espera avanzar cómodamente. Turquía, liderada por Vincenzo Montella, posee calidad técnica reminiscente de su semifinal de 2002, mientras que Australia, bajo Tony Popovic, depende de jugadas de pelota parada y una ética de trabajo incansable. Telecom Asia señala que el rasgo definitorio del grupo es el choque de estilos: la floritura ofensiva de EE.UU. y Turquía contra el pragmatismo de Paraguay y Australia.

Para Paraguay, el partido inaugural contra Estados Unidos el 13 de junio es una plataforma perfecta. Enfrentando a los anfitriones frente a una multitud parcial, la resiliencia defensiva y la velocidad al contragolpe de Paraguay podrían frustrar a los hombres de Pochettino, que a veces tienen dificultades para quebrar defensas obstinadas. Contra Turquía, la fisicalidad y disciplina de Paraguay serán probadas por centrocampistas creativos, pero el equipo de Alfaro ha mostrado que puede absorber presión y golpear tarde, como lo hizo contra Argentina. Australia, mientras tanto, presenta un espejo: dos unidades bien entrenadas y trabajadoras donde las jugadas de pelota parada pueden ser decisivas. El partido final del grupo entre Paraguay y Australia el 26 de junio podría ser una batalla tensa y de desgaste por la clasificación a la fase eliminatoria.

Análisis táctico

El Paraguay de Alfaro se construye sobre un esquema 4-4-2 o 4-2-3-1 que prioriza la solidez defensiva sobre la posesión. Ceden terreno en el mediocampo, permitiendo que los oponentes tengan el balón en áreas no amenazantes antes de tender trampas. Esto fue evidente en la victoria sobre Argentina, donde absorbieron la presión del primer tiempo, hicieron ajustes tácticos y explotaron lapsus defensivos con transiciones rápidas. La doble amenaza de Almirón recortando desde la izquierda y los movimientos agudos de Enciso detrás de las defensas obliga a los oponentes a mantenerse honestos, impidiendo que los laterales suban demasiado.

Las jugadas de pelota parada son otra arma. Paraguay ha sido históricamente fuerte en el juego aéreo, y con Australia también dependiendo de esta vía, el grupo podría decidirse en momentos de balón detenido. Contra Estados Unidos, Paraguay probablemente se replegará y buscará golpear al contragolpe, apuntando al espacio detrás de los laterales estadounidenses a los que les gusta adelantarse. El sistema ofensivo más fluido de Turquía requerirá que la dupla de mediocampo de Paraguay sea disciplinada posicionalmente, cortando líneas de pase y forzando errores. En el probable partido decisivo contra Australia, la experiencia de Paraguay en eliminatorias sudamericanas de alta presión podría ser la ventaja; están curtidos en batallas tras enfrentar a Brasil y Argentina, mientras que la ruta de clasificación asiática de Australia, aunque exitosa, careció de la misma intensidad implacable.

Si Alfaro mantiene a su equipo creyendo, Paraguay puede aspirar realistamente al segundo lugar del Grupo D. Su viaje de ser un equipo olvidado a ser la carta oculta está completo. Ahora, deben demostrar que el "equipo que nadie quiere enfrentar" puede lograr los resultados que alguna vez parecían estar fuera de su alcance.

Fuentes y lecturas adicionales